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UNFPA – Estado de la población mundial 2007

Liberar el potencial del crecimiento urbano – Capitulo III

Revisión de las políticas. Contra la pobreza urbana

“Expulsar de las ciudades a los pobres mediante desalojos o prácticas discriminatorias no es la respuesta adecuada. Frente a la creciente urbanización de la pobreza la única solución duradera y sostenible es ayudar a los pobres urbanos a integrarse en la trama social de las ciudades”.

Calles a contramano y nuevas avenidas

Para satisfacer las necesidades de la población urbana en acelerado aumento, estimular el desarrollo tanto urbano como rural y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los planificadores y los encargados de formular políticas deberían reconsiderar sus prejuicios contra el crecimiento urbano, porque esta actitud es ineficaz y suele ser contraproducente. Además, obstaculiza las iniciativas para la reducción de la pobreza.

Hay claras pruebas de que la urbanización puede desempeñar un papel positivo en el desarrollo social y económico. Según muestra la experiencia histórica, ha habido una fuerte correlación estadística entre urbanización y crecimiento económico. En la actualidad, las ciudades tienen por lo general más potencial que las zonas rurales para reducir la pobreza. En las ciudades se localiza principalmente el crecimiento económico de la mayoría de los países y una parte desproporcionadamente alta de la producción económica nacional corresponde a las ciudades: “Los países muy urbanizados tienden a tener ingresos más altos, economías más estables e instituciones más sólidas y suelen estar en mejores condiciones para resistir la inestabilidad de la economía mundial”.

La proximidad y la concentración otorgan ventajas a las ciudades en cuanto a la producción de bienes y servicios, al reducir los costos, apoyar la innovación y fomentar los efectos sinérgicos entre diferentes sectores de la economía. Pero la proximidad y la concentración también tienen potencial para mejorar directamente la vida de la gente, a un costo inferior al de las zonas rurales: por ejemplo, las ciudades pueden ofrecer acceso a la infraestructura y los servicios básicos a un costo mucho más bajo, en beneficio de toda su población. Como resultado, en general los niveles de pobreza en las ciudades son inferiores a los de las zonas rurales, la movilidad de la población desde las zonas rurales a las ciudades contribuye a reducir los niveles generales de pobreza a escala nacional.

La gente percibe intuitivamente las ventajas de la vida urbana y esto explica porque cada año millones de personas emigran a las ciudades. No obstante, en países en rápido proceso de urbanización, muchos planificadores y encargados de formular políticas quieren prevenir el crecimiento urbano. Estas actitudes carecen de fundamente y además tiene consecuencias negativas par la reducción de la pobreza. El derecho a la ciudad, definido en la Meta 11 del Objetivo 7 de los OMD sigue siendo una aspiración esquiva frente al prejuicio contra la expansión de la ciudad prevaleciente entre los responsables políticos.

La renuencia de los encargados de formular políticas a aceptar la urbanización ha levantado una barrera contra la corriente de avances promovidos por los movimientos sociales  urbanos. En los últimos años, las organizaciones locales de pobres urbanos (OPU) y las organizaciones no gubernamentales (ONG) han logrado notables avances en sus acciones colectivas para mejorar la vivienda, la infraestructura y los servicios, mitigando y reduciendo en gran medida la pobreza urbana. Cada vez se reconocen más esfuerzos: la Conferencia de Hábitat 2006 fue, en muchos sentidos, una celebración de su éxito.

No obstante, con frecuencia las comunidades locales se han visto obligadas a superar los obstáculos impuestos por las autoridades locales y nacionales, pero si se hubiera adoptado un enfoque más propicio y con mayor apoyo, se podrían haber conseguido mayores logros de importancia crucial.

Para contribuir a que la urbanización avance en la dirección debida, es preciso que los encargados de formular políticas revisen los supuestos subyacentes a su prejuicio antiurbano.

Deberían estar en condiciones no sólo de avanzar a favor de la corriente, sino también de encauzarla hacia la mejora del hábitat urbano y la reducción de la pobreza. En el presente capítulo se ilustra esta cuestión relacionada con un tema crítico para la reducción de la pobreza urbana: las necesidades de los pobres en materia de vivienda.

 

PARA VER EL DOCUMENTO COMPLETO VISITA NUESTRA SECCIÓN Entérate…

A continuación una lista de los principales tópicos abordados en el resto de documento.

 TRATAR DE IMPEDIR LA MIGRACION DEL CAMPO A LA CIUDAD ES UN INTENTO VANO

-Respuesta a las necesidades de los pobres en materia de Vivienda. / Un avance cuántico: Nuevo escenario para la vivienda

¿CUANTOS NUEVOS URBANISTAS SON POBRES?

-Regulación de los mercados del suelo urbano:  ¿Misión imposible?

TIERRAS PARA LOS POBRES FRENTE AL RÁPIDO CRECIMIENTO URBANO

Promoción, votos y acción:  La necesidad de liderazgo  /  Una dosis de realismo  /  Preparación para el futuro                “La formación de tugurios no es ni inevitable ni aceptable”

PREPARATIVOS PARA LA EXPANSION URBANA EN LAS CIUDADES INTERMEDIAS DEL ECUADOR

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