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Vivienda, Poca y Maltrecha

  EL UNIVERSAL 22 de marzo de 2011-03-22

 Dos de cada 10 hogares en México viven en condiciones de hacinamiento, en casas erigidas con material improvisado o en zonas de riesgo, de acuerdo con la Sociedad Hipotecaria Federal y el Centro de Investigación y Documentación de la Casa. El país no ha logrado un balance entre una política de vivienda financieramente sustentable –no asistencial- y una que ofrezca un lugar digno donde vivir a la mayoría que no tiene capacidad para adquirir hoy un préstamo hipotecario.

Bancos y empresas dedicados al financiamiento de inmuebles tienen como prioridad hacer negocio con el menor riesgo posible, lo cual implica negar créditos a estratos sociales de bajos ingresos. Es su papel, al fin y al cabo arriesgar demasiado puede ocasionar una crisis de falta de pagos como la desatada en Estados Unidos por las llamadas “hipotecas basura”.

Frente a esa realidad, el Estado tiene la obligación de hallar alternativas de interés social y no sólo económico. Es un derecho humano fundamental, también consagrado por nuestra Constitución, que toda persona necesita de una vivienda digna. Lo anterior, no significa, desde luego, que el gobierno federal deba comprarle casa a todos los habitantes, sería impagable. Sin embargo, sí debe –junto con entidades, municipios y también la iniciativa privada- proporcionar alternativas.

México lleva décadas de atraso. En 2003, el relator especial de Naciones Unidas sobre una Vivienda Adecuada, Miloon Kothari, advirtió, de visita en nuestro país, que con el ritmo de crecimiento poblacional actual necesitamos construir 750 mil viviendas nuevas al año para satisfacer la demanda. “México ha puesto en marcha varios planes hipotecarios de vivienda, pero la mayoría han estado orientados hacia los empleados de ingresos medios del sector estructurado, lo que prácticamente ha excluido a los pobres que están empleados en la economía informal, el 40% de la población”.

No sólo es un asunto de números, sino de calidad. El hecho de que las construcciones sean diminutas, en lugares sin servicios, mal planeados, poco higiénicos y apartados de los centros de trabajo va más allá de una mera comodidad; afecta la convivencia social y el sano desarrollo de las familias.

Facilitar vivienda para 8 millones de personas sin ella y construir 750 mil nuevas edificaciones al año para satisfacer la demanda requiere de planeación, recursos y tiempo. Es un esfuerzo que requerirá el consenso de legisladores y gobernantes. Mientras, bien harían las autoridades en ordenar el caos en que viven miles de personas en casas aledañas a basureros, en predios invadidos o zonas de riesgo.

                                                                                                                                                                                                                                        

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 UNFPA – Estado de la población mundial 2007

Liberar el potencial del crecimiento urbano – Capitulo III

Revisión de las políticas Contra la pobreza urbana

“Expulsar de las ciudades a los pobres mediante desalojos o prácticas discriminatorias no es la respuesta adecuada. Frente a la creciente urbanización de la pobreza la única solución duradera y sostenible es ayudar a los pobres urbanos a integrarse en la trama social de las ciudades”.

Calles a contramano y nuevas avenida

Para satisfacer las necesidades de la población urbana en acelerado aumento, estimular el desarrollo tanto urbano como rural y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los planificadores y los encargados de formular políticas deberían reconsiderar sus prejuicios contra el crecimiento urbano, porque esta actitud es ineficaz y suele ser contraproducente. Además, obstaculiza las iniciativas para la reducción de la pobreza.

                Hay claras pruebas de que la urbanización puede desempeñar un papel positivo en el desarrollo social y económico. Según muestra la experiencia histórica, ha habido una fuerte correlación estadística entre urbanización y crecimiento económico. En la actualidad, las ciudades tienen por lo general más potencial que las zonas rurales para reducir la pobreza. En las ciudades se localiza principalmente el crecimiento económico de la mayoría de los países y una parte desproporcionadamente alta de la producción económica nacional corresponde a las ciudades: “Los países muy urbanizados tienden a tener ingresos más altos, economías más estables e instituciones más sólidas y suelen estar en mejores condiciones para resistir la inestabilidad de la economía mundial”.

                La proximidad y la concentración otorgan ventajas a las ciudades en cuanto a la producción de bienes y servicios, al reducir los costos, apoyar la innovación y fomentar los efectos sinérgicos entre diferentes sectores de la economía. Pero la proximidad y la concentración también tienen potencial para mejorar directamente la vida de la gente, a un costo inferior al de las zonas rurales: por ejemplo, las ciudades pueden ofrecer acceso a la infraestructura y los servicios básicos a un costo mucho más bajo, en beneficio de toda su población. Como resultado, en general los niveles de pobreza en las ciudades son inferiores a los de las zonas rurales, la movilidad de la población desde las zonas rurales a las ciudades contribuye a reducir los niveles generales de pobreza a escala nacional.

                La gente percibe intuitivamente las ventajas de la vida urbana y esto explica porque cada año millones de personas emigran a las ciudades. No obstante, en países en rápido proceso de urbanización, muchos planificadores y encargados de formular políticas quieren prevenir el crecimiento urbano. Estas actitudes carecen de fundamente y además tiene consecuencias negativas par la reducción de la pobreza. El derecho a la ciudad, definido en la Meta 11 del Objetivo 7 de los OMD sigue siendo una aspiración esquiva frente al prejuicio contra la expansión de la ciudad prevaleciente entre los responsables políticos.

                La renuencia de los encargados de formular políticas a aceptar la urbanización ha levantado una barrera contra la corriente de avances promovidos por los movimientos sociales  urbanos. En los últimos años, las organizaciones locales de pobres urbanos (OPU) y las organizaciones no gubernamentales (ONG) han logrado notables avances en sus acciones colectivas para mejorar la vivienda, la infraestructura y los servicios, mitigando y reduciendo en gran medida la pobreza urbana. Cada vez se reconocen más esfuerzos: la Conferencia de Hábitat 2006 fue, en muchos sentidos, una celebración de su éxito.

                No obstante, con frecuencia las comunidades locales se han visto obligadas a superar los obstáculos impuestos por las autoridades locales y nacionales, pero si se hubiera adoptado un enfoque más propicio y con mayor apoyo, se podrían haber conseguido mayores logros de importancia crucial.

                Para contribuir a que la urbanización avance en la dirección debida, es preciso que los encargados de formular políticas revisen los supuestos subyacentes a su prejuicio antiurbano.

Deberían estar en condiciones no sólo de avanzar a favor de la corriente, sino también de encauzarla hacia la mejora del hábitat urbano y la reducción de la pobreza. En el presente capítulo se ilustra esta cuestión relacionada con un tema crítico para la reducción de la pobreza urbana: las necesidades de los pobres en materia de vivienda.

El intento de mantener alejadas a las masas:  Fracaso de una estrategia

 Los gobiernos nacionales han intentado aplicar dos estrategias a fin de restringir la rápida expansión de los asentamientos urbanos de los pobres: a) planes ambiciosos para retener a las personas en las zonas rurales, o colonias nuevas zonas agrícolas; y b) regulación del uso del suelo urbano mediante desalojos o, más frecuentemente, la denegación de servicios esenciales, entre ellos abastecimiento de agua y saneamiento.

                El razonamiento implícito en esas medidas es que los habitantes de tugurios deberían haber empezado por no trasladarse a la ciudad, y que el prestarles asistencia se fomenta la urbanización excesiva. En consecuencia, tales medidas intentan que las ciudades sean menos atractivas para posibles migrantes.

                Dado que en los países de bajos ingresos la mayoría de los pobres viven aún en zonas rurales, parecería intuitivamente razonable mantener la migración rural-urbana en un nivel compatible con la disponibilidad de empleos y servicios urbanos. En muchas ciudades de todo el mundo, el debate más movido en las antesalas del poder no ha sido sobre la mejor manera de prestas asistencia a los pobres, sino sobre cómo impedir que lleguen a la ciudad, permanezcan en ella o se asienten allí.

                Sin embargo, los argumentos según los cuales la excesiva migración rural-urbana sería la causa de la pobreza urbana, suelen basarse en varios conceptos erróneos:

 

  • Los migrantes de zonas rurales a zonas urbanas son primordialmente responsables de la pobreza urbana. En la mayaría de los países, el principal componente del crecimiento urbano no es la migración, sino el crecimiento vegetativo (es decir, mayor número de nacimientos que de defunciones). En general, no hay mayor concentración de migrantes entre los pobres. Además, muchos residentes en asentamientos precarios no son migrantes del campo a la ciudad ,sino personas pobres desplazadas de otros sectores de la ciudad.
  • Al centrarse en la pobreza urbana se distrae la atención respecto del desarrollo rural. Postular que “la pobreza rural” y “la pobreza urbana” son distintas y compiten entre sí por los recursos es no sólo un error conceptual, sino un enfoque notablemente miope del problema. De hecho, el desarrollo rural exitoso, por lo general, estimula y apoya el desarrollo urbano, y viceversa. Además el desarrollo rural exitoso puede, en realidad, generar más emigración de las zonas rurales a las urbanas. En cambio, el crecimiento urbano es un poderoso estímulo a la producción alimentaria, especialmente la de agricultores en pequeña escala. El acceso a mercados urbanos florecientes contribuye tanto a la reducción de la pobreza rural como a la seguridad alimentaria urbana.
  • El crecimiento de la población es la causa de los tugurios urbanos. Es verdad que el crecimiento de la ciudad suele ir acompañado de la rápida expansión de vecindarios no planificados y carentes de servicios, con una alta concentración de habitantes pobres. Pero esto es en gran medida consecuencia de la falta de atención a las necesidades de los pobres; es una cuestión de visión del futuro y de gobernabilidad.
  • Los pobres drenan la economía urbana. Por el contrario, los pobres son indispensables para la economía de las ciudades y para el desarrollo nacional. Es cierto que muchos de ellos trabajan en el sector informal, pero dicho sector no es una mera acumulación desordenada de actividades marginales, como se tiende a considerar; es, en gran parte, un sector competitivo y sumamente dinámico, está bien integrado en la economía urbana, e incluso en la economía mundial. En muchos países de África al sur del Sahara, el sector informal representa hasta dos terceras partes del empleo urbano y desempeña un papel crucial en las respuestas de los hogares urbanos a las crisis. Además, es una importante fuerte de empleo e ingreso para las mujeres urbanas pobres.
  • Los migrantes estarían en mejor situación económica si permanecieran en zonas rurales. Cuando los migrantes se trasladan a los centros urbanos, están efectuando opciones racionales. Aun cuando las condiciones de trabajo y de vida en las ciudades presentan muchas dificultades graves, se percibe que son preferibles a las alternativas rurales; de otro modo, esas personas no seguirían migrando. Las medidas para frenar la migración pueden fácilmente empeorar la pobreza tanto rural como urbana, en lugar de mejorarla.
  • Las políticas contra la migración pueden limitar el crecimiento urbano. Hay escasas pruebas de que las regulaciones restrictivas o las deficientes condiciones en la zonas urbanas hayan reducido apreciablemente la emigración del campo a la ciudad. Al agravar las condiciones reinantes, han dificultado la salida de los pobres urbanos de la pobreza y han relegado otras medidas positivas de preparación para el crecimiento urbano.

En síntesis, la movilidad es una estrategia que adoptan las familias y los individuaos a fin de mejorar sus vidas y reducir sus riesgos y su vulnerabilidad. Además, en muchas regiones, la gente se ve obligada a marcharse de las zonas rurales: el crecimiento demográfico y los cambios medioambientales han agotado la base de recursos naturales del campo y su capacidad para sostener a los residentes locales. La inseguridad generada por los disturbios civiles también impulsa a muchos campesinos a huir hacia las ciudades o sus suburbios. En consecuencia, para muchas personas el desplazamiento hacia las ciudades es no sólo una decisión racional sino que, a veces, es la única manera de sobrevivir.

                Pese numerosas dificultades graves y persistentes, es evidente que la urbanización, en términos generales, mejora indudablemente la vida de la gente. Los migrantes y los pobres urbanos también contribuyen al crecimiento económico urbano y nacional. Las políticas deberían reconocer el papel de la movilidad en el desarrollo y en la reducción de la pobreza. El verdadero problema no es que las ciudades crezcan aceleradamente, sino que no están preparadas para absorber ese crecimiento.

                Los controles directos sobre le emigración del campo a la ciudad también pueden agravar la pobreza rural, al reducir las transferencias de dinero y bienes a los hogares rurales por parte de los parientes que han migrado. En la mayoría de los países de bajos ingresos, las remesas y los ingresos producidos por actividades urbanas no agrícolas constituyen una creciente proporción del ingreso de los hogares rurales. Esa integración entre zonas rurales y urbanas probablemente se intensificará a lo largo del tiempo y es preciso apoyarla. Los hogares pobres que logran diversificar sus fuentes de ingresos en diferentes ubicaciones y distintos sectores económicos son, por lo general, menos vulnerables a los trastornos económicos bruscos y pueden liberarse de la pobreza.

                Los intentos de combatir la migración del campo a la ciudad violan los derechos individuales y obstaculizan el desarrollo en general. Esas medidas son difíciles de aplicar en la práctica y, en general resultan ineficaces. No cabe sorprenderse de que tengan una prolongada historia de fracasos, como se ilustra en el recuadro mas abajo.

                Finalmente, las actitudes de laissez-faire (dejar hacer) y las falsas ilusiones acerca del crecimiento urbano son igualmente perjudiciales. Suponer que el futuro crecimiento no se materializará debido a que la situación empeora es, al menos, imprudente:

“… El crecimiento y la expansión de las ciudades es un fenómeno ubicuo. Las ciudades en proceso de crecimiento demográfico y económico, inevitablemente experimentan también una expansión urbana. Ésta es, en sí misma, una importante constatación, debido a que los planificadores urbanos y los funcionarios ejecutivos suelen hablar de sus ciudades como si fueran excepciones a la norma, y suelen afirmar que otras ciudades crecerán y se expandirán, pero que la propia no lo hará, simplemente debido a que ya está rebasando con creces su capacidad y piensan que un mayor crecimiento es objetable.

 TRATAR DE IMPEDIR LA MIGRACION DEL CAMPO A LA CIUDAD ES UN INTENTO VANO

La historia de los intentos de frenar las corrientes migratorias del campo a la ciudad está repleta de frustraciones. La mayoría de los países con economías de planificación centralizada, lo intentaron, especialmente limitando la migración hacia la ciudad capital, pero tuvieron escaso o ningún éxito. Muchos gobiernos postcoloniales heredaron las rigurosas disposiciones de los regímenes coloniales para prevenir el crecimiento urbano. Las medidas para reorientar los flujos migratorios y cerrar el acceso a los grandes centros urbanos suelen reflejar la falta de comprensión de los tecnócratas de las razones que motivan a las personas a emigrar. Las políticas gubernamentales explícitas, que generalmente están impulsadas por la fuerzas del mercado, casi invariablemente tienen el efecto contrario: fortalecen la concentración.

Esta evidencia ha conducido a la siguiente observación: “…Las sociedades que permiten el libre desplazamiento de las personas dentro de sus fronteras probablemente experimentarán una reducción de la pobreza en las zonas rurales. En las sociedades que tratan de combatir la migración, o de limitar o cambiar el sentido de los flujos de población hacia las ciudades, probablemente habrá escasos cambios y se producirá un deterioro de las condiciones de vida. Por ejemplo, en China y Viet Nam se controlan rigurosamente los movimientos internos de la población, hasta que se introdujeron reformas, en 1978 y 1986 respectivamente. A partir de estos años, en ambos países la pobreza disminuyó de manera pronunciada en las décadas siguientes.

Respuesta a las necesidades de los pobres en materia de Vivienda

Una vez que los responsable políticos aceptan la inevitabilidad del crecimiento urbano, están en condiciones de contribuir a satisfacer las necesidades de los pobres. Una de las más críticas es la vivienda. Como ONU-Hábitat ha demostrado de manera reiterada a lo largo de los años, las numerosas dificultades con que tropiezan los pobres en las ciudades están vinculadas, en mayor o menor medida, a la calidad, la ubicación y la seguridad de su vivienda.

                El hacinamiento, la insuficiencia de la infraestructura y los servicios, la inseguridad en la tenencia, los peligros asociados a los fenómenos naturales y a la acción humana, la exclusión de las actividades cívicas, y los grandes obstáculos de acceso al empleo y a las oportunidades de obtener ingresos, son todos factores vinculados entre sí. La vivienda es el factor medular de la pobreza urbana y en esta área falta mucho por hacer para mejorar la vida de las personas con medidas más eficaces. Estas iniciativas son particularmente beneficiosas para las mujeres pobres, que a menudo están sobrecargadas con la triple responsabilidad de crear a los hijos, administrar el hogar y obtener ingresos.

                Para los pobres urbanos, un punto de partida de importancia vital es tener un techo y un domicilio en un vecindario habitable, a partir de los cuales aprovechar lo que la ciudad puede ofrecerles en materia de empleo, ingresos, infraestructura, servicios y recreación. Una vivienda digna proporciona a la gente un hogar, seguridad para sus pertenencias, protección para sus familias, un lugar desde donde fortalecer sus relaciones y sus contactos sociales, un sitio para el comercio local y la provisión de servicios, y una base desde donde tener acceso a servicios básicos. Es el primer paso en el camino hacia una vida mejor. Para las mujeres, la propiedad y la vivienda son particularmente importantes en lo concerniente a la pobreza, el VIH/SIDA, la migración y la violencia.

                Si la vivienda inadecuada es un factor básico de la pobreza urbana, la pertinaz renuencia de los encargados de formular políticas a aceptar el crecimiento urbano deja a los pobres librados a sí mismos en forma desorganizada, frente a los despiadados mercados del suelo y la vivienda. Los pobres, inermes, se ven obligados a vivir en zonas inhabitables o inseguras, donde es poco probable que se materialicen alguna vez incluso los servicios mínimos, como abastecimiento de agua y saneamiento básico.

                Con inagotable inventiva e ilimitada habilidad, a lo largo y ancho del mundo, millones de personas de los países en desarrollo viven en “viviendas autoconstruidas”. Un gran número de pobres urbanos sólo pueden tener acceso a la tierra y la vivienda si ocupan tierras de propiedad de especuladores o se asientan en zonas marginales de escaso valor inmobiliario, entre ellas ladres empinadas, riberas fluviales sujetas a inundaciones, ecosistemas frágiles, zonas donde se acumula agua estancada o lugares cercanos a depósitos de desechos industriales peligrosos.

                Estos asentamientos precarios suelen ser ilegales, pero en general son la única opción de que disponen los pobres, tanto la migrantes como nativos, que buscan una vivienda. La ilegalidad y la inseguridad en la tenencia suelen disuadir a las personas de introducir mejoras sustanciales en sus viviendas, o de reunirse para mejorar el vecindario. La seguridad en la tenencia estimularía la economía local,  porque alentaría a las personas a efectuar inversiones para mejorar sus viviendas..

                En general, los gobiernos no brindarán asistencia a zonas donde no estén claros sus derechos de propiedad del suelo y, por tanto, estos asentamientos marginales raramente disponen de abastecimiento de agua, saneamiento, trasportes, electricidad o servicios sociales básicos. El patrón de ocupación resultante suele ser desordenado y asimétrico.

                Cuando los habitantes de los tugurios intentan mejorar las condiciones en que viven, o cuando los gobiernos locales finalmente les ofrecen servicios mínimos, los costos económicos pueden llegar a ser prohibitivos. El mero trazado de una calle o la instalación de redes de abastecimiento de agua o saneamiento requiere la demolición de construcciones existentes. La falta de planificación previa, la ubicación inadecuada, la falta de caminos de acceso y la enorme acumulación de condiciones miserable, dificultan la provisión de agua, saneamiento, electricidad, calles de acceso y evacuación de residuos a los vecindarios pobres. Mientras tanto, la mera expectativa de intervención infla los precios del suelo, alienta la especulación y agrava la inseguridad.

                Para mejorar el acceso a la tierra y a la vivienda de las crecientes masas de pobres urbanos se requiere una actitud más preactiva. Aunque se reconoce cada vez más el derecho de los pobres a la vivienda, la actitud negativa de la mayoría de los funcionarios ejecutivos sigue impidiéndoles abordar de manera eficaz las necesidades de vivienda de los pobres. En varios países, las mujeres tropiezan con dificultades adicionales en el ejercicio de su derecho a la vivienda, debido a que las leyes nacionales les impiden ser propietarias legales.

Un avance cuántico: Nuevo escenario para la vivienda

“Los gobiernos deberían fortalecer su capacidad para responder a las presiones causadas por la rápida urbanización… Debería prestarse especial atención a la gestión de la tierra, a fin de asegurar un aprovechamiento económico de la tierra, proteger los ecosistemas frágiles y facilitar el acceso de los pobres a la tierra, tanto en las zonas urbanas como en las zonas rurales”.

¿Cómo pueden las instituciones nacionales e internacionales contribuir a crear un futuro urbano aceptable para las masas de pobres urbanos, tal como recomendó la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD)? En esta cuestión es necesario distinguir entre los enfoques encaminados a satisfacer las necesidades de los pobres actualmente residentes en las ciudades, y los enfoques encaminados a mitigar las presiones que suscitará el gran crecimiento futuro.

                Los debates en curso están focalizados principalmente en la situación actual de los tugurios existentes, su organización interna, y sus luchas contra el desalojo y por obtener mejores servicios. Se reconoce cada vez más el papel de las asociaciones locales en la mejora de las condiciones de vida urbana de los pobres. Gracias a las organizaciones de los pobres urbanos se han ampliado los medios de acción locales y se han cambiado los procedimientos de adopción de decisiones, lo cual tendrá efectos duraderos en la planificación y la gestión urbanas.

                No obstante, dado el crecimiento que se avecina, en muchos países las actuales necesidades de vivienda son apenas el ápice del iceberg. Solamente en África y en Asia, se prevé que entre 2000 y 2030 la población urbana crecerá en 1700 millones. Muchos de esos nuevos residentes urbanos, migrantes o nativos, son pobres, como se ilustra en el recuadro mas abajo.

                La planificación para la futura expansión acelerada de las necesidades de viviendas en las ciudades, incluida la demanda acumulada en el paso, exige un cambio radical de enfoque por parte de los gobiernos municipales y nacionales. Para ello tendrán que movilizar sus recursos técnicos y políticos a favor, y no en contra, de las necesidades de los pobres en materia de suelo, vivienda y servicios en las ciudades. También necesitarán consultar y aprovechar la experiencia y los conocimientos locales de las organizaciones de los pobres urbanos, muchas de las cuales participan en iniciativas de probada eficacia.

                Para afrontar la acelerada duplicación de la población urbana en los países en desarrollo es preciso tener una visión de futuro y aplicar un enfoque más eficaz. Para tener la oportunidad de mejorar su vida, los pobres necesitan acceso a tierras costeables y dotadas de servicios, donde construir sus viviendas y poder disponer de otros servicios. Sobre esa base fundamental, pueden comenzar a construir el resto de su vida. En consecuencia, una iniciativa de importancia crítica a mediano y largo plazo consiste en proporcionar acceso a la vivienda mediante políticas preactivas que incluyan el acceso a la propiedad de la tierra, normas regulatorias, financiación y prestación de servicios

¿CUANTOS NUEVOS URBANISTAS SON POBRES?

En los países en desarrollo, la proporción de la creciente población urbana pobre, o muy pobre, varía en algo grado y no puede medirse con facilidad. No obstante, incluso las estimaciones más generales indican que esta proporción es alta.

                Los tres componentes del crecimiento urbano son: la migración, el crecimiento natural o vegetativo y la reclasificación de zonas rurales como urbanas. El crecimiento vegetativo es universalmente más alto entre los pobres, sean estos migrantes o nativos. En general, los niveles de pobreza de los migrantes son intermedios entre los de las zonas urbanas y rurales. También puede suponerse que los niveles de pobreza de las personas residentes en zonas rurales reclasificadas como urbanas están en algún punto intermedio entre los niveles rurales y urbanos.

                En el caso de Brasil, se estima que un 69% de los migrantes a zonas urbanas y de residentes en zonas rurales reclasificadas como urbanas (entre 1999 y 2004) pueden clasificarse como “pobres”. En el mismo período, un 48% del crecimiento vegetativo urbano puede atribuirse a los pobres. Así pues, puede suponerse con suficiente margen de confianza, que, incluso en una hipótesis muy moderada, los pobres constituirían más de la mitad de todos los nuevos residentes urbanos. Lógicamente, en los países con altos niveles de pobreza la proporción de nuevos urbanistas pobres sería aún mayor.

                Una estrategia sería centrarse en proporcionar a los crecientes millones de pobres urbanos acceso a tierras que ya cuenten con servicios. Esta visión de futuro debe estar impregnada de un gran realismo. Los gobiernos de los países en rápido proceso de urbanización realmente no están en condiciones de proporcionar vivienda y servicios urbanos adecuados a la mayoría de su población actual de pobres residentes en las ciudades.

                Y no estarán, por cierto, en condiciones de satisfacer las necesidades de un número en rápido crecimiento de habitantes urbanos adicionales. Es menos realista aun imaginar que esos nuevos urbanistas estarán en condiciones de competir exitosamente en los que seguramente serán mercados de bienes raíces cada vez más accesibles.

                En esas condiciones, la cuestión medular consiste en proporcionar tierras con un mínimo nivel de servicios. El propósito sería ofrecer a los pobres un lote accesible mediante transporte rodado (desde autobuses hasta bicicletas), con posibles conexiones a redes de, al menos, abastecimiento de agua, saneamiento, eliminación de residuos y electricidad.

                Esta primera vivienda será una simple choza, hecha con restos de materiales y chatarra. Pero probablemente mejorará: la historia de los asentamientos informales nos enseña que, cuando los pobres se sienten seguros de la tenencia, y tiene un acceso razonable a medios de vida y servicios, a lo largo del tiempo irán introduciendo mejoras en sus propias viviendas.

                La inversión en la vivienda propia es un medio para que las familias vayan construyendo su bien más valioso, una reserva a la cual recurrir en situaciones de emergencia. Con la ayuda de sus vecinos y el apoyo del gobierno y de organizaciones no gubernamentales, pueden mejorar los servicios básicos.

                Proporcionar a los pobres lotes con servicios mínimos no es una solución fácil. Dada la voracidad de los intereses económicos en juego, el dudoso valor jurídico de los títulos de propiedad en muchos países en desarrollo, y la extraña capacidad de los mercados de tierras marginales para generar lucho explotando a los pobres, todo lo que tenga que ver con el uso del suelo siempre está sembrado de dificultades. En general, no solamente los posibles beneficiarios, sino también los gobiernos locales y nacionales tienen recursos muy limitados. Además, los gobiernos suelen estar muy poco dispuestos a adoptar las difíciles decisiones políticas que requiere esta cuestión.

                Aun cuando el enfoque de ofrecer tierras dotadas de servicios mínimos es mucho menos ambicioso que el criterio tradicional –inevitablemente condenado al fracaso-, consistente en ofrecer vivienda ya construida y dotada de todos los servicios, esta nueva iniciativa sigue presentando dificultades de índole técnica y política. Requiere un cambio radical de los criterios de planificación del suelo urbano y una revolución en la mentalidad de los políticos y planificadores.

Regulación de los mercados del suelo urbano: ¿Misión imposible?

“No es que no haya suelo. El problema es que los mercados del suelo son disfuncionales, las regulaciones están mal orientadas y n hay políticas de gestión preactivas”

Las principales dificultades técnicas para proporcionar tierras a los pobres urbanos consisten en: a) ubicar y adquirir una superficie suficiente de suelo urbanizable; b) diseñar modalidades sostenibles de financiamiento para su transferencia a los pobres; y c) regular el funcionamiento de los mercados del suelo.

                La presunta escasez de suelo ha sido uno de los obstáculos principales que han impedido aplicar políticas de vivienda más eficaces para los pobres. La necesidad de salvaguardar el medio ambiente y proteger las tierras agrícolas frente a una caótica expansión urbana es una preocupación legítima. Sin embargo, las ciudades, en su mayoría, todavía tienen tierras aptas para la edificación en buenos ubicaciones, pero estas tierras son de propiedad o está nbajo el control de intereses privados u organismos estatales que carecen de un interés directo en usos del suelo de interés social. Por consiguiente, la verdadera escasez no es de suelo, sino de suelo urbanizado con servicios y a un costo accesible.

                Satisfacer las necesidades de los pobres en materia de suelo urbano es fácil cuando existen mercados del suelo y viviendas bien regulados. Los mercados eficaces no sólo ponen más cantidad de tierras a disposición de los pobres, sino que también favorecen el crecimiento económico.

                En la práctica, la ausencia de regulaciones apropiadas agrava la pobreza. Las personas que están en asentamientos precarios pagan por tierra, metro a metro, y por los servicios, más que quienes viven en zonas residenciales de más alto nivel económico. Asimismo, la falta de regulación de estos mercados también dificulta que los organismos gubernamentales recauden impuestos sobre bienes inmuebles, o contrarresten la especulación del suelo y, de esta forma puedan incrementar los recursos públicos para la planificación del uso del suelo con una orientación social, como se ilustra en el recuadro mas abajo.

                La financiación de la vivienda de interés social siempre ha sido difícil, pero no escasean las propuestas innovadores, una vez que se supera el prejuicio antiurbano. Cuando existe regulación de los mercados del suelo, puede encauzarse el apoyo de los gobierno locales, de las ONG y los organismos financieros internacionales hacia un enfoque proactivo.

                Los organismos internacionales multilaterales puede hacer un gran aporte. Las nuevas normas para el sistema de las Naciones Unidas, promulgadas por el Secretario General en agosto de 2006, posibilitarán que las Naciones Unidas aborden esta deficiencia estructural y proporcionen apoyo más eficaz a la financiación costeable. El apoyo incluirá sistemas de financiación de hipotecas que favorezcan a los pobres. Dichos sistemas se están ensayando ya sobre el terreno, como alternativa a las políticas convencionales de vivienda de interés social. Será preciso prestar particular atención a las limitaciones de género existentes en algunos sistemas crediticios oficiales que excluyen a las mujeres del acceso a este mercado. Se ha comprobado que el acceso a los microcréditos promueve una mayor autonomía de la mujer y contribuye a reducir la pobreza urbana.

TIERRAS PARA LOS POBRES FRENTE AL RÁPIDO CRECIMIENTO URBANO

El problema no es tanto la escasez de suelo o el número de pobres urbanos, sino el acceso restringido de estos últimos a suelo urbanizado dotado de servicios, y a la vivienda, debido a distorsión de los mercados del suelo.

                Llevar los servicios a zonas donde ya hay asentamientos cuesta más que proporcionar lotes dotados de servicios en zonas no ocupadas. No obstante, las autoridades públicas, aduciendo la insuficiencia de fondos, parecen considerar más atractivas las inversiones de menor cuantía en programas ex post facto, que las políticas preactivas bien planificadas. Pese a esto, se podría hacer mucho para mejorar la situación, por ejemplo, mediante la aprobación de leyes especiales para proporcionar suelo con servicios adecuados a la población de bajos ingresos. Las ciudades podrían financiar el desarrollo urbano con el cobro de impuestos por el aumento resultante en el valor del suelo como resultado de las inversiones públicas en infraestructura o servicios urbanos locales, o bien derivados de la redefinición del uso del suelo con fines más lucrativos, como cambios de usos rurales o usos urbanos, o de usos residenciales a usos comerciales.

                La tendencia convencional es tratar a los pobres urbanos como si fueran sujetos pasivos en la producción y consumo de suelo; sin embargo estos disponen con frecuencia de cierta capacidad de pago para adquirir suelo, pese a sus ingresos bajos e inestables. De hecho, los pobres pagan precios muy altos por las viviendas que encuentran en el mercado informal. Esta capacidad de pago podría movilizarse mejor mediante una regulación oficial y la provisión de lotes.

                Por consiguiente, la escasez de suelo o de recursos financieros no es el único obstáculo para la puesta en práctica de políticas sostenibles. En cierto sentido, es preciso proteger los pobres contra las prácticas abusivas de las compañías inmobiliarias, que se lucran utilizando los servicios ofrecidos por las comunidades locales o el sector público. Para lograr un desarrollo urbano más equitativo se necesita contar con voluntad política, así como con capacidad gerencial y técnica, a fin de seleccionar, obtener e invertir correctamente los recursos disponibles, incluidos los de los propios pobres.

Promoción, votos y acción:  La necesidad de liderazgo

Estas iniciativas requieren la creación de una nueva conciencia y un nivel sin precedentes de apoyo política a nivel local y nacional. En el mejor de los casos, los políticos, en su mayoría, no quieren confrontar al poderoso mercado urbano de bienes raíces. Menos atrayente aún es la complejidad adicional de responder a las necesidades de los pobres en materia de tierras, según se describió anteriormente. Una iniciativa de importancia crítica, en ausencia de la cual fracasarán casi todas las medidas, consiste en regular el incremento del valor del suelo. En otras palabras, es necesario aplicar medidas fiscales que impidan que los especuladores y las inmobiliarias introduzcan aumentos no razonables en el precio del suelo y los servicios, tan pronto como haya una propuesta de asignar suelo de interés social.

                Es poco probable que las actuales estructuras urbanas de poder reciban con agrado este enfoque. La resistencia política se amplifica por el período que transcurre entre las propuestas de intervención y cualquier posible beneficio político: mientras el gasto del capital político y las inversiones financieras se tienen que realizar de inmediato, las ventajas políticas y los beneficios económicos se cosecharán en un futuro distante.

                La complejidad de esos factores contribuye a explicar por qué tradicionalmente la planificación del uso del suelo a mediano y largo plazo nunca ha sido una alta prioridad para los gobiernos ni para los donantes. Si embargo, no es posible hacer caso omiso de las necesidades de una población en rápido crecimiento. En particular, es preciso considerar explícitamente las barreras jurídicas, sociales y culturales con que tropiezan las mujeres para tener acceso a la tierra. Se necesita contar no sólo con voluntad política y soluciones técnicas viables, sino también con un apoyo normativo coordinado por parte de los donantes y de otros actores relevantes.

                La generación de voluntad política comienza reconociendo que los pobres suelen representar la mayor parte del aumento de la población urbana. También exige que los líderes y los encargados de formular políticas acepten la inevitabilidad del crecimiento urbano y traten a los pobres como verdades ciudadanos que tienen un inequívoco derecho a la ciudad y a una vivienda digna. La percepción de que los pobres no son verdaderos ciudadanos urbanos menoscaba el tipo de negociaciones colectivas sobre el uso del suelo, normas, servicios públicos y medio ambiente que son necesarias para abordar eficazmente los problemas urbanos más críticos. También atenúa cualquier motivación que los políticos puedan tener para enfrentar esos problemas.

                Dada la tradicional aversión a la urbanización y al crecimiento urbano, para crear conciencia entre los responsables políticos y los planificadores será necesario realizar eficaces tareas de promoción utilizando un conjunto de evidencias factuales sólidas. Los enfoques multidisciplinarios y un amplio apoyo internacional pueden contribuir a cambiar el sentido de las tendencias, aportando pruebas claras, basadas en hechos convincentes, sobre los cambios en curso y las necesidades que estos generan.

                Los especialistas en población, en particular, pueden contribuir a elaborar y difundir lecciones clave mediante datos, análisis y ejemplos concretos, entre ellos: a) la inevitabilidad y las reales ventajas de la urbanización y el crecimiento urbano; b) la inutilidad de los prejuicios y las políticas antiurbanas; c) la creciente proporción de la pobreza nacional, desagregada por género, que está localizada en zonas urbanas; d) le eficacia de los enfoques preactivos para responder a las necesidades de hombres y mujeres pobres en las ciudades; y e) la importancia de involucrar a los pobres en las decisiones que afectan a su hábitat.

Una dosis de realismo

Finalmente, ciertas iniciativas como la asignación a los pobres de lotes con servicios mínimos, deben ir acompañadas de un alto grado de pragmatismo. Las propuestas bien intencionadas no eliminarán el ocasional salvajismo del mercado ni las veleidades del sistema democrático. La distribución del suelo con servicios mínimos puede ser, y lo ha sido muchas veces, usada con propósitos menos nobles que satisfacer las necesidades de los pobres.

                El control de las prácticas abusivas de las compañías inmobiliarias y de los proveedores de servicios, que aprovechan los sistemas de distribución de suelo con interés social para acrecentar su propio lucro, es un desafío evidente. Los subsidios pueden, de hecho, incrementar el precio del suelo. Los precedentes a escala mundial de la financiación del suelo son ciertamente desalentadores. Los proyectos piloto ejecutados con éxito a menudo fracasan cuando se trata de replicarlos aumentando su escala.

                Otro factor menos importante es que ciertas personas que no son pobres encontrarán la manera de infiltrarse en cualquier plan de distribución y beneficiarse con él. Algunos beneficiarios se marcharán tan pronto como su propiedad adquiera valor de cambio o monetario, aun cuando esto no necesariamente es un hecho negativo, dado que pasa a ser otra modalidad de movilidad social. La distribución de suelo de propiedad pública o expropiado puede ser víctima de planes económicos o políticos inescrupulosos; e incluso puede acrecentar las disparidades territoriales y sociales entre los indigentes y los opulentos.

                La posibilidad de que sean utilizados para obtener ventajas económicas o políticas indebidas no debería impedir que se aplicaran enfoque de interés social para la distribución de suelo dotadas de servicios. Será preciso que otras fuerzas sociales y políticas, con el apoyo de mejor información y comunicación, entren en acción para denunciar las dolosas y despiadadas maniobras que pueden obstaculizar la mejora de la calidad de vida de los pobres urbanos.

Preparación para el futuro

“La formación de tugurios no es ni inevitable ni aceptable”

Dentro de un futuro previsible, la mayor parte del crecimiento demográfico mundial ocurrirá en los centros urbanos de los países de ingresos medianos y bajos. El logro de las metas de reducción de la pobreza y la desigualdad de género y otros ODM dependerá en gran medida de que se adopten políticas y prácticas urbanas eficaces.

                Recientes iniciativas alientan las perspectivas de un enfoque más proactivo respecto del crecimiento urbano y, en especial, de las necesidades de los pobres urbanos. Por ejemplo, el Banco Mundial ha encomendado un estudio de la dinámica de la urbanización mundial con el fin de ayudar a los gobiernos de los países en desarrollo a prepararse para el inminente crecimiento masivo de la población urbana. Este estudio no se centra específicamente en las necesidades de los pobres con respecto al uso del suelo, sino en la expansión urbana en general, destacando la necesidad de formular planes relistas para un crecimiento inevitable. En el siguiente recuadro se presenta una aplicación práctica de dicho enfoque.

PREPARATIVOS PARA LA EXPANSION URBANA EN LAS CIUDADES INTERMEDIAS DEL ECUADOR

Un proyecto del Banco Mundial destinado a mejorar las condiciones de vida de los pobres urbanos del Ecuador tiene como principal objetivo satisfacer las futuras necesidades de vivienda en cinco ciudades de tamaño medio. Se prevé que esas cinco ciudades duplicarán su población dentro de los próximos 15 a 30 años y triplicarán, o triplicarán con creces, su área territorial urbana. Es sorprendente que los planificadores, en su mayoría, no hayan considerado realmente las implicaciones de esas proyecciones de crecimiento de la población. Para absorber el crecimiento previsto será necesario proceder a una reclasificación oficial del uso del suelo en la periferia de las ciudades, para pasar de una zonificación rural a zonificación urbana, y luego ampliar el perímetro oficial de la zona urbana a fin de incluir el aumento previsto en la superficie edificada.

                En esas ciudades no hay escasez de lotes a precios asequibles para los pobres. Los lotes residenciales, en su mayoría, son proporcionados por propietarios de tierras privadas o por empresas inmobiliarias que subdividen y venden tierras dotadas de un mínimo de servicios, otros lotes están ocupados por invasores. Para prevenir los aumentos especulativos en los precios y asegurar que el suelo urbanizado siga siendo costeable para los pobres urbanos, es preciso garantizar un oferta sostenida de suelo urbano accesible. A fin de hacer frente a este problema, es necesario que las municipalidades se preparen activamente para la expansión urbana adoptando las siguientes medidas: a) ampliar el perímetro de su ciudades; b) planificar redes viales en las zonas de expansión; c) ubicar la necesaria franja de entre 25 y 30 metros de ancho con servidumbre de paso para la instalación de infraestructura subterránea; y d) obtener los derechos al uso del suelo mediante la aplicación del principio de dominio eminente, o bien por el trueque de tierras entre distintos propietarios, según sea necesario. Asimismo, se pueden utilizar préstamos del Banco Mundial para la adquisición de suelo destinado a viales urbanos (al valor de mercado del suelo declarado a los organismos fiscales) cuando sea oportuno.

                En este capítulo se ha argumentado que, para adoptar posiciones preactivas, será necesario un cambio tanto conceptual como operativo. En lugar de debatir cuán rápidamente deben crecer las ciudades, los gobiernos urbanos (y otras instancias interesadas) deben planificar para que el crecimiento previsto se efectúe de una manera tan eficiente y equitativa como sea posible. En lugar de fijar normas que reflejen lo que debe ocurrir, deberían negociar con los residentes locales estándares que reflejen lo que puede lograrse. En lugar de regular el uso del suelo para frenar el crecimiento urbano, deberían utilizar medidas regulatorias para contribuir a establecer emplazamientos seguros y aptos para la vivienda de bajos ingresos.

                Los planificadores urbanos y nacionales no pueden lograr nada de esto actuando por sí mismos. Es preciso que tengan presentes las necesidades, estén abiertos a las posibilidades y dichas necesidades. Los bancos de desarrollo y las organizaciones internacionales, entre ellas el UNFPA y ONU-Hábitat, pueden contribuir a impulsar este programa con conocimientos técnicos, tareas de promoción y diálogo de políticas.

                La comunidad internacional y el público en general tienden a centrar la atención en las megaciudades y las conurbaciones espectaculares. Sin embargo, el grueso del crecimiento urbano tendrá lugar en las ciudades de tamaño medio y pequeño, las cuales suelen disponer de escasos recursos y pocos servicios pero, en general, tienen un más fácil acceso a la tierra. Sería posible lograr mucho más con muchos menos recursos si se ayudara a las ciudades pequeñas a generar y utilizar información adecuada, a la vez que se proporcionan otros tipos de apoyo. Así se lograría que la transición urbana fuera más eficaz para promover el objetivo mundial de reducir la pobreza.

UNFPA   Fondo de Población de las Naciones Unidas    Thoraya Ahmed Obaid, Directora Ejecutiva

                                                                                                                                                                                                                                                 

http://www.presidencia.gob.mx/prensa/?contenido=43109

 

(Discurso) El Presidente Calderón en el evento de Firma del Pacto Nacional por la Vivienda para Vivir Mejor

Viernes, 13 de Marzo de 2009 | Discurso

Residencia Oficial

Gracias. Muy buenas tardes, amigas y amigos.

Señor licenciado Jesús Silverio Cavazos Ceballos, Gobernador de Colima y Coordinador de la Comisión de Vivienda de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Señor Carlos Lozano de la Torre, Presidente de la Comisión de Vivienda del Senado de la República; señor Presidente de la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados.

Distinguidos empresarios, servidores públicos, legisladores, honorables integrantes del presídium, señoras y señores:

Hoy es un buen día para México. En este día ponemos de manifiesto una vez más, nuestro compromiso común para enfrentar los efectos de la crisis económica internacional en nuestro país, y no sólo atenuar su impacto, sino mejorar la vida de cientos de miles de mexicanos.

Ciertamente, en México hemos resentido, como era de esperarse, los efectos de esta coyuntura adversa.

Lo que debe marcar la diferencia con otras naciones o con ocasiones anteriores vividas en México, debe ser la fortaleza de nuestras variables económicas, pero también, y sobre todo, la decisión de las mexicanas y mexicanos de encarar esta situación de manera unida.

Sabemos que esta es una crisis que, independientemente de su origen externo, impacta fuertemente a la economía mexicana.

Es importante, por supuesto, el estimar su probable gravedad. Pero más importante que ello, es actuar y actuar juntos para mitigar su impacto. Es decir, es válido preocuparse por qué tan grave puede ser, pero es más válido todavía y mejor, el ocuparnos en ver cómo podemos salir adelante.

Con ese espíritu, el Gobierno Federal, los gobernadores de los estados, el Congreso de la Unión, así como representantes de empresarios, trabajadores y de la sociedad civil, firmamos el pasado 7 de enero el Acuerdo Nacional en favor de la Economía Familiar y el Empleo.

Este Acuerdo, amigas y amigos, representa la unión de los mexicanos para mitigar la pérdida de empleos y para evitar, también, el encarecimiento en el costo de la vida para las familias mexicanas.

Es cierto que enfrentamos una coyuntura difícil, pero también es cierto que todos, en la medida de nuestras posibilidades, todos tenemos algo que aportar.

Y, por eso es bueno preguntarnos: Qué es lo que cada quien puede hacer desde su ámbito, para que México supere lo más rápidamente esta situación

Sé que esto es lo que se han preguntado todos y cada uno de quienes suscriben este Pacto en favor de la vivienda en el país y que, como consecuencia de esa reflexión responsable, hoy se da un paso adelante en la solución correcta.

Sé que todos ustedes, estimados empresarios mexicanos, señoras y señores legisladores, notarios, servidores públicos; sé que todos están trabajando decididamente para enfrentar esta coyuntura.

Con ello, no sólo están ayudando a sus empresas o cumpliendo con su deber, con ello también están ayudando a nuestro México. La presencia de todas y de todos ustedes aquí es una muestra muy valiosa de un compromiso por trabajar juntos y poder superar la crisis internacional.

El Pacto Nacional por la Vivienda que hoy suscribimos, representa la suma de compromisos y esfuerzos de quienes participan directa e indirectamente en el sector de la vivienda.

El compromiso del Gobierno Federal, el compromiso de los gobernadores y de todos los actores relevantes en la cadena vinculada a la vivienda.

El Pacto contiene importantes medidas para dar un renovado impulso a este sector clave en nuestra economía.

Entre las medidas que se han asumido como compromisos está:

Primero. Que los organismos promotores de vivienda mantendrán sus inversiones, a fin de que se puedan construir y remodelar más de 800 mil casas en 2009.

En los dos años previos hemos podido mantener un ritmo de construcción de vivienda de más de un millón de casas por año. Y espero, que aún en la adversidad económica, podamos, incluso, llegar a ese mismo  ritmo de vivienda en este 2009.

El compromiso presupone, a la vez, la generación de más de dos millones y medio de empleos temporales en el rubro de la construcción.

Sé que a pesar de la desaceleración económica que se vive en el mundo, con este compromiso la construcción de vivienda mantendrá un ritmo notable en nuestro país y asegurará la fuente de trabajo y el ingreso de millones de familias mexicanas.

Segundo. En esta coyuntura, el Gobierno se compromete a seguir apoyando, y aún con más decisión, a las familias de escasos recursos, con programas como Tu Casa, que otorgan subsidios al frente a las familias de menores ingresos en el país para que  puedan adquirir esa vivienda.

En su conjunto, las diversas dependencias federales, como CONAVI o FONHAPO, canalizarán más de siete mil 400 millones de pesos este año para apoyar esas acciones de vivienda.

Además, 2009 es un año que ya está de manera gradual vinculando el subsidio al frente con el tema ambiental. Me congratula que al día de hoy ya sean decenas de miles de viviendas las que en este año han podido ser adquiridas con el subsidio al frente del Programa Tu Casa, y que, además, tienen elementos sustentables, amigables con el medio ambiente, como son los focos ahorradores de energía, calentadores solares de agua y llaves ahorradoras de agua.

Tercero. En cumplimiento del Acuerdo Nacional en favor de la Economía Familiar y el Empleo, el financiamiento para adquirir vivienda popular será en 2009 de alrededor de 180 mil millones de pesos.

Sumando los esfuerzos del Fondo Nacional de la Vivienda, el INFONAVIT; del Fondo de Vivienda del ISSSTE, el FOVISSSTE; de la Sociedad Hipotecaria Federal, de la Comisión Nacional de Vivienda y de las diversas dependencias de la Secretaría de Desarrollo Social.

Me congratula, además, haber entregado en esta ceremonia y como un hecho concreto, fruto del Pacto Nacional por la Vivienda, que hoy suscribimos, un crédito puente por mil millones de pesos para poder financiar, precisamente, la construcción de vivienda, además de la entrega de cartas de crédito avaladas por parte del INFONAVIT y del FOVISSSTE, a desarrolladores de vivienda e intermediarios financieros.

Con este esfuerzo de financiamiento, amigas y amigos, sé que las familias mexicanas tendrán asegurado en este año la posibilidad de acceder a un crédito de vivienda. La coyuntura mundial no será obstáculo para que sigamos trabajando con ahínco para hacer realidad a millones de mexicanos el sueño de contar con su propio hogar.

Cuarto. Para apoyar a los mexicanos, reforzaremos el crédito para vivienda en beneficio de familias de muy escasos recursos.

Antes sólo organismos como el INFONAVIT o el FOVISSSTE ofrecían créditos a familias que ganaban menos de cuatro salarios mínimos. A partir de ahora, y también como otro compromiso del Pacto Nacional por la Vivienda; la Sociedad Hipotecaria Federal va a fondear a las intermediarias financieras, como las SOFOLES, con el objetivo de otorguen créditos de vivienda, cuyo valor sea menor a los 300 mil pesos. Se trata de que más familias de ingresos escasos, puedan tener acceso a un crédito para adquirir un hogar conforme a sus posibilidades de pago.

Quinto. Me congratulo, además, de que por su parte, los intermediarios financieros del sector privado se han comprometido a garantizar la disponibilidad de recursos para financiar un mínimo de 150 mil créditos de vivienda, por un importe de más de 80 mil millones de pesos.

Sexto. Con el fin de apoyar a la economía familiar es de destacarse el compromiso de los notarios de México, integrados en la Asociación Nacional del Notariado Mexicano, que se han comprometido a congelar el costo de sus honorarios por servicios en la adquisición de vivienda social.

Séptimo. Por su parte, empresas que proveen los insumos de la construcción, como Deacero, Villacero, IUSA, Moctezuma, Apasco, CEMEX, y las asociadas en el Centro Impulsor de la Construcción y la Habitación, AC, el CIHAC, se han comprometido a mantener precios competitivos, y en muchos casos, a realizar importantes descuentos a los constructores de vivienda en la adquisición de sus insumos.

Octavo. Los gobiernos locales y los legisladores se han comprometido a promover, en los respectivos ámbitos de su competencia, el desarrollo de vivienda. 

Noveno. El gasto público oportuno y eficiente, lo sabemos, es crucial para avanzar más rápido en la mitigación de los efectos de esta coyuntura; sobre todo, en los primeros meses de cualquier ejercicio fiscal que son, por tradición, quizá, los de menor ejercicio.

Este año, en el mes de enero, el gasto público a nivel Federal vinculado directamente con la inversión, fue más del 25 por ciento superior al de enero del año pasado.

Y los Secretarios del Gobierno Federal tienen la instrucción, que hoy replico a los organismos promotores de vivienda, para que ejerzan con prontitud los recursos que tienen asignados en el presupuesto.

Sé que los mexicanos están esperando de nosotros hechos concretos que mejoren sus condiciones de vida, y debemos cumplirles.

En suma, amigas y amigos, el Pacto Nacional por la Vivienda para Vivir Mejor nos permitirá que generemos más vivienda para los mexicanos, al mismo tiempo que promovamos el empleo y la construcción de infraestructura.

Nos permite, además, hacerlo a pesar de la coyuntura adversa, que en muchas partes del mundo ha generado, incluso, contracciones severas del crédito y del crecimiento de este sector.

Sé que si la crisis internacional tuvo su origen en el sector inmobiliario de los Estados Unidos, en cierta parte, aquí el sector de vivienda será una parte crucial para superar el impacto de la crisis en nuestro país.

Si cae la demanda externa de productos mexicanos y con ello se reduce el nivel de actividad económica, aquí las mexicanas y los mexicanos debemos hacer, y estamos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para activar el mercado interno, y para compensar la caída en la demanda externa con una demanda fuerte, impulsada por el sector público y, en este caso, por la vivienda.

 Si se mitiga el impulso de los motores externos de la economía, hay que encender, he insistido, motores internos. Ese es el caso del gasto en infraestructura, es también el gasto en vivienda, que hoy impulsamos de manera definitiva con este Pacto Nacional.

Las decisiones que estamos tomando nos van a ayudar a superar los efectos de la adversidad, pero sobre todo, amigas y amigos, nos están permitiendo construir los cimientos de un México que sea verdaderamente competitivo y capaz de proveer una vida más digna a las mexicanas y a los mexicanos.

El día de ayer asumí un compromiso que hoy refrendo. En los últimos dos años, las viviendas que han pasado de tener piso de tierra a piso de cemento, piso firme en el país y que son más de 800 mil, han sido mayores que las viviendas que vivieron esta transición en los últimos 14 años anteriores a este Gobierno.

Ayer asumimos el compromiso que hoy refrendamos: para el final de esta Administración todas las viviendas de México, desde luego, especialmente las viviendas de la gente más pobre del país, en lugar de tener piso de tierra van a tener piso de cemento, piso firme; que junto con las viviendas que se impulsan a través de este Pacto Nacional permitirán a millones de familias mexicanas tener un hogar más digno y una vida mejor.

Amigas y amigos:

Es propicio recordar que, por cierto, hoy celebramos el día de la fundación de la Gran Tenochtitlán, que se ha convertido en ésta, la Ciudad de México, quizá la ciudad más grande del mundo.

Este es el corazón político de nuestro país y nació, precisamente, en un día como hoy, la referencia que hoy se ubica como el nacimiento de la Gran Tenochtitlán.

Sé que sumando esfuerzos nosotros seguiremos construyendo las ciudades del Siglo XXI, el México del Siglo XXI. Y lo seguiremos construyendo con acciones concretas, como el Pacto Nacional por la Vivienda.

Seguiremos construyendo ese México a pesar de la adversidad, de la coyuntura internacional. Seguiremos construyendo con acciones concretas un México más solidario, más equitativo, un México justo en el que todos los mexicanos, sin excepción, podamos vivir mejor.

Nuevamente felicito a todos los firmantes del Pacto por su compromiso y les agradezco su trabajo por nuestro México.

Muchas gracias.

 

 

 

Antes de que finalice el 2008 Crearán secretaría de la Vivienda

El Economista » Negocios  México, DF, domingo, 16-11-08

El presidente de la Comisión de Vivienda del Senado adelantó que el Congreso podría aprobar antes del 15 de diciembre la iniciativa, que aglutinaría funciones como ordenamiento urbano, infraestructura y vivienda.

Antes de que termine el año se podría aprobar en el Congreso la iniciativa que pretende crear la Secretaría de Vivienda, Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial. La iniciativa, busca aglutinar una serie de funciones de ordenamiento urbano, vivienda, infraestructura, uso de suelo y financiamiento, con el objetivo de incrementar la eficiencia del sector.

La nueva secretaría deberá contar con tres ejes fundamentales; el jurídico, para poder modificar la Ley de Asentamientos Humanos y de Derecho de Vía; el político, para que los gobiernos estatales no sientan que el ordenamiento es una imposición; y financiero para impulsar la cadena productiva.

 

 

Falta de planeación disipa beneficios para vivienda: diputada

NOTIMEX México, 20 Nov

La secretaria de la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados, Claudia Sánchez Juárez, advirtió que la falta de planeación en los estados en materia de vivienda disipa los beneficios con que se cuenta a nivel federal para ese sector.
La legisladora explicó que la Ley de Vivienda vigente -las últimas reformas se dieron en 2006-, otorga a estados y municipios la facultad para decidir sobre la construcción de vivienda, y son los que precisamente extienden los permisos y licencias de construcción.

Sánchez Juárez expuso que en ese lapso se apoyaron alrededor de 983 mil 612 acciones para vivienda nueva, contra 783 mil 563 para mejoramiento, sin que cumpla con las características adecuadas.

Destacó que se requiere de programas de mediano y largo plazo que garanticen la oferta, pues las necesidades actuales hacen necesario la construcción de por lo menos 731 mil 500 viviendas nuevas anualmente.
La diputada subrayó que los programas federales en materia de vivienda se enfocan principalmente a las familias de escasos recursos, siguiendo una política habitacional de contenido social.

 

 

Duplicará BID crédito al País

http://www.tormo.com.mx/noticias/1068/Duplicara_BID_credito_al_Pais_.html

En 2009, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) romperá su propio récord en el monto de financiamiento que ha otorgado a México desde que inició este sexenio, ya que prevé líneas por 3 mil millones de dólares.

Ellis Juan, representante del organismo en México, afirmó que este 2008 el Banco cerrará con un financiamiento otorgado por mil 500 millones de dólares.
Para el 2009, destacó Juan, el BID otorgará líneas de crédito para proyectos de infraestructura, vivienda, de apoyo a Pymes, microcréditos, de desarrollo social como parte del Programa Oportunidades, y de cambio climático.

Y si quiere más, me avisa

México ocupa el segundo lugar, tras Brasil, en la lista de países a los que el BID ha dado mayores montos de financiamiento:

            750 millones de dólares en 2006.

            750 millones de dólares en 2007.

            1.5 ml millones de dólares en 2008.

            3 mil millones de dólares en 2009.

¿En qué lo usan?

Este año, el BID ha otorgado crédito para varios programas, entre ellos:

• Promoción de Emprendimientos Dinámicos en Nuevo León.
• Apoyo Programa Fortalecimiento de Sistemas Sanidad Agroalimentaria y Tecnología

• Apoyo a Empresas de Transporte Colectivo de Pasajeros de Sinaloa.
• Mejorando Servicios Educacionales Bilingües para Pueblos Indígenas de Chiapas.

 

 

Destaca aumento de 40% en presupuesto para vivienda
El Financiero en línea

Política – Lunes 24 de noviembre

La bancada panista en la Cámara de Diputados destacó el aumento de 40 por ciento al Sector Vivienda para 2009 y dijo que ello permitirá incrementar la oferta de créditos y generar empleos en el sector de la construcción.

La secretaria de la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados, Claudia Sánchez Juárez, expuso que de acuerdo con el proyecto de presupuesto enviado por el Ejecutivo federal estaban proyectados cuatro mil millones de pesos para el sector, pero en la Cámara de Diputados se acordó aprobar mil 500 millones de pesos más.

La legisladora del Partido Acción Nacional (PAN) subrayó que con ese techo presupuestal será posible otorgar nueve mil créditos más para vivienda, adicionales a los 200 mil de este año.

Sánchez Juárez detalló que sólo la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) recibirá una ampliación presupuestal de mil 250 millones de pesos, con lo que se ubicará en cinco mil 250 millones de pesos el próximo año.
En tanto, el Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo) registrará un incremento de 250 millones de pesos en sus recursos públicos y se ubicará con un presupuesto de dos mil 155 millones de pesos en 2009.
 

 

Otorga el BID 2,850 mdd para vivienda, en el financiamiento más grande de la historia de ese organismo a México

http://www.milenio.com/node/121076

La noticia es que ayer en Washington el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que encabeza Luis Alberto Moreno, aprobó tres líneas de crédito diferenciadas para México, para apoyar al rubro de la vivienda. El monto es de 2 mil 850 millones de dólares, que es el financiamiento más grande otorgado a México en toda la historia del BID.

En México se calcula que hay un rezago histórico de 9.5 millones de viviendas, principalmente de hogares ubicados en el sector informal y con ingresos inferiores a tres salarios mínimos. Por año se incorporan además 650 mil nuevos hogares que exigen una vivienda.

Si bien es cierto para el 2009 hay suficientes elementos para achatar la demanda, se cree que de existir el fondeo suficiente, al menos se podrían construir unas 750 mil viviendas. De los fondos aprobados, dos mil 500 millones de dólares serán a un plazo de 10 años para la SHF que lleva Javier Gavito. El objetivo es dotar de liquidez y estabilidad a los mercados hipotecarios primario y secundario.

Otros 150 millones de dólares se otorgarán también a la SHF, pero en este caso para proveer mecanismos de mejora de crédito y capitalizar a las sofoles y sofomes. Esta línea se dará en coordinación con la Corporación Internacional de Finanzas.

La última línea es por 200 millones de dólares a un plazo de 3 años ampliable a otros, para apoyar al Infonavit que encabeza Víctor Manuel Borrás en la adquisición de bonos respaldados con hipotecas de bajos ingresos.

 

Aumenta 30% subsidio para vivienda respecto a 2008
Negocios – Jueves 27 de noviembre Por Claudia Alcántara

Para 2009 la Comisión Nacional de Vivienda tendrá un recurso aproximado a los cinco mil 200 millones de pesos para su programa de subsidios para la adquisición de vivienda, lo que significaría un crecimiento de sólo 30 por ciento con respecto a lo ejercido este año, y no el incremento espectacular que la iniciativa privada esperaba.

De acuerdo con el propio organismo, con los cinco mil 200 millones de pesos la Conavi podría liberar un total de 190 mil apoyos, cifra estimada con base en los resultados obtenidos de los programas Ésta es tu Casa de 2007 y 2008.
El subdirector general de Política de Vivienda y Esquemas Financieros de Conavi, Miguel David Hernández Contreras, indicó que con base en cifras preliminares, la Cámara de Diputados —mediante la Ley de Egresos de la Federación 2009— asignó al sector vivienda un monto total de siete mil 300 millones de pesos.

En entrevista, el funcionario precisó que del monto total al Fonhapo le corresponden dos mil 100 millones de pesos para sus programas de subsidio y crédito tanto para la adquisición de vivienda rural, piso firme y mejoramiento.  Precisó que con los recursos el Fonhapo podría liberar cerca de 140 mil apoyos a personas de bajos recursos.

En el caso de la Conavi de los 190 mil subsidios tentativamente el 55 por ciento podrían ser para el mejoramiento de viviendas, y el restante 45 por ciento para la adquisición de vivienda nueva.

Hernández estableció que el promedio de subsidios para la compra de vivienda es hasta de 52 mil pesos, mientras que para mejoramientos es de 12 mil a 14 mil pesos, por lo que dependiendo de las necesidades del solicitante el volumen de subsidios podría variar en el transcurso del año.

 

 

 

 

 

Necesaria una restructuración integral del sector vivienda

Notimex 09-Diciembre-2008

El sector de la vivienda requiere de “una reestructuración integral y un reagrupamiento de funciones”, ante el entorno económico y financiero actual, aseveró el presidente de la Comisión de Vivienda del Senado de la República, Carlos Lozano de la Torre.

Resaltó que la reestructuración del sector de la vivienda y del reordenamiento de funciones es un proyecto que se había comprometido estaría listo para el cierre del año por parte del Senado, sin embargo “sucesos políticos del país” retrasaron esto, pero se deberá seguir trabajando en esta vía.

“Estamos viendo que la necesidad de tener una banca de desarrollo en cada sector es imprescindible para el desarrollo de cada una de las actividades estratégicas del país”.

Asimismo, resaltó el presupuesto otorgado a la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) de más de cinco millones de pesos para el otorgamiento de subsidios a casas para el próximo año, sin embargo reconoció que son “insuficientes”.

Consideró que para impulsar el desarrollo habitacional sustentable se requieren de estímulos a la construcción de este tipo de proyectos mediante mecanismos de financiamiento para consolidar reservas territoriales y promover la adecuación de marcos normativos que regulen el desarrollo habitacional en estados y municipios.

Por lo tanto, se requiere una vinculación de políticas de vivienda y de desarrollo urbano eficaz que de certidumbre a todos los actores sociales y que favorezca una infraestructura urbana más equitativa y eficiente
 

Nuevas Reglas de Operación para el Programa “Vivienda Rural” 2009 del Fonhapo

 

Comunicado de Prensa No. 003 México, D.F., 12 de enero de 2009

El Programa “Vivienda Rural” que impulsa la Secretaría de Desarrollo Social a través del Fonhapo apoya a las familias mexicanas en condiciones de pobreza patrimonial que habitan en localidades rurales e indígenas de alta y muy alta marginación de hasta cinco mil habitantes, por medio de un subsidio federal para que edifiquen, amplíen o mejoren su vivienda y puedan elevar su calidad de vida.

Mediante este programa se busca la concurrencia de esfuerzos de los beneficiarios, los tres órdenes de gobierno y, en su caso, de las organizaciones de la sociedad civil sin fines de lucro, con el propósito de fortalecer el patrimonio de las familias de escasos recursos que habitan en zonas rurales.

Para este año, el Fonhapo tiene autorizado por el Congreso de la Unión un presupuesto de 379 millones 722 mil 483 pesos para el Programa “Vivienda Rural”, con el que se prevé realizar 16 mil 433 acciones de vivienda rural e indígena en beneficio de las familias más pobres del país.

El acuerdo también establece que en este programa se aplican tres modalidades de apoyo: edificación de una Unidad Básica de Vivienda Rural (UBVR), ampliación y mejoramiento de la vivienda existente.

Para apoyos a familias rurales indígenas que lo requieran, el Gobierno Federal, vía Sedesol y Fonhapo, destinará un subsidio de 40 mil pesos para edificaciones rurales nuevas. Por su parte, los gobiernos estatales o municipales contribuirán con el 30 por ciento del valor de la vivienda y los beneficiarios lo harán con el cinco por ciento, ya sea en efectivo o con mano de obra para construir la vivienda.

En caso de ampliación de vivienda, el Gobierno Federal invertirá 20 mil pesos, los estados o municipios el 30 por ciento del valor de la obra y los beneficiarios el cinco por ciento, en efectivo o en mano de obra.

El mejoramiento de vivienda tendrá una aportación federal de 15 mil pesos, los gobiernos estatales o municipales apoyarán con el 30 por ciento del valor de la obra y los beneficiarios con el cinco por ciento, en efectivo o con mano de obra, para realizar la obra a través de la autoconstrucción.

Asimismo, las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) que lo deseen podrán fungir como Instancias de Apoyo de las Instancias Ejecutoras, los gobiernos estatales o municipales o la Sedesol, en el marco de las presentes reglas y de la Ley Federal de Fomento a las Actividades Realizadas por las OSC, para lo cual la Instancia Ejecutora determinará su grado de participación en el Programa.
   

Con la vivienda a cuestas

http://www.cnnexpansion.com/obras/2009/01/13/con-la-vivienda-a-cuestas

Por: Hugo Salvatierra Arreguín

Tenían todo a su favor. Hasta hace medio año nadie ponía en duda del éxito económico de las desarrolladoras de vivienda. Pero ni el boom en ventas, ni sus cuantiosas bursatilizaciones evitaron la parálisis del mercado provocada por la crisis financiera global. Para impedir que el sector caiga, el Gobierno federal designó a la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) para conducir al sector -y al país-a través del largo e incierto yermo de la crisis.

El motor de arrastre con que cuenta SHF son 40,000 millones de pesos (mdp), de los que 2,500 millones de dólares (mdd), provienen del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros 1,000 mdd, los aporta el Banco Mundial (BM).

La banca de desarrollo deberá proveer al llamado ‘tren de la vivienda’ de recursos suficientes para que mantenga una “velocidad racional”, que permita librar el impacto de los vaivenes internacionales, opina Eugenio López, director senior de Financiamiento Estructurado e Infraestructura de la calificadora Fitch México.

De cara al eminente panorama de crisis, la SHF pidió dos líneas de crédito internacional: En la primera semana de noviembre, el Banco Mundial aprobó un préstamo por 1,010 mdd, que servirán para reestructurar la deuda de corto plazo, que asciende a 5,000 mdp y para mejorar las políticas, los procesos y la organización interna de la institución.

Por otro lado, a finales de noviembre, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo por 2,500 mdd que servirá para apoyar el financiamiento del sector vivienda. La primera transferencia de fondos será de 500 mdd y servirán para dar crédito a intermediarios autorizados y para mantener la liquidez de los mercados secundarios, con la adquisición de instrumentos financieros respaldados por hipotecas. También permitirán ofrecer productos innovadores a través de intermediarios como entidades de ahorro y crédito popular.

De manera paralela, el BID aprobó una operación por 150 mdd para promover la colocación de Bonos Respaldados por Hipotecas (BORHI’S), emitidos con la ayuda de SHF y otra de 185 mdd para el Infonavit.

Para la mayoría de los inmiscuidos en el sector vivienda, 2009 será un año difícil, sobre todo la primera parte. Aún así, “estos momentos a nadie le deben asustar. Es importante actuar con responsabilidad y con mucha calma”, adelanta Dorantes, de Infonavit.

 

 


  1. lupita marin
    26 febrero 2009 a las 4:28 PM

    hola por varios años he tramitado ser apoyada por programas de material para construccion y hasta la fecha nadie ha podido atentenderme, me encantaria que me informen a donde acudir en villahermosa, tabasco

  2. mario Alberto Rivera
    2 marzo 2009 a las 6:03 PM

    ESTIMADA LUPITA: ESPERO ESTÉS BIEN, QUISERA PREGUNTARTE SI LO QUE QUIERES ES APOYO EN MATERIALES DE MANERA GRATUITA O QUIERES UN CRÉDITO EN MATERIALES PARA CONSTRUIR TU VIVIENDA.PODRÍAS DECIRNOS CUÁLES SON TUS NECESIDADES MAS CONCRETAS.

    gRACIAS

  3. 18 marzo 2009 a las 11:57 AM

    Somos una empresa constructora en México, desearía estar informada para saber cales son las formas en que podemos participar con ustedes.

  4. Armando Marquez
    18 marzo 2009 a las 1:12 PM

    Hola Gabriela! con gusto puedo enviarte un documento con las formas de participación, por favor envíame un correo a amarquez@habitatmexico.org para reenviarte la información. Saludos!

  5. zureyma xolalpa
    3 junio 2009 a las 3:26 PM

    hola quisiera saber como puedo conseguir o tramitar un credito para la construccion de una vivienda en un pequeño terreno que poseo ubicado en la del. xochimilco yo me dedico a la fabricacion y venta de dulces tipicos mexicanos pero necesito un mejor espacio para la elaboracion de mis productos, asi mismo preguntarte si hay algun apoyo para las pequeñas empresas de mujeres comoyo. gracias por tu atencion y espero un a pronta respuesta

  6. beatriz
    7 septiembre 2009 a las 9:48 AM

    quiero saber cual es la oficina mas cercana vivo en poza rica verecruz

  7. 8 septiembre 2009 a las 10:24 AM

    Hola Beatriz espero esta informacion te sea de utilidad, que tengas excelente día

    Afiliado Poza Rica
    Calle 18 de Marzo 211 Col. Tajín
    CP 93330 Poza Rica de Hgo. Veracruz
    Tel. 01 (782) 823-4875
    (52) 782 823 4875
    E-mail: pozarica@habitatmexico.org

  8. ROSARIO ANGEL
    15 septiembre 2009 a las 3:42 PM

    HOLA BUENAS TARDES, SOY DE MORELOS Y QUISIERA SABER COMO PUEDO OBTENER ACCESO AUN CREDITO PARA CONSTRUIR UNA CASA, HE SABIDO DE EMPRESAS Y LA VERADAD SOLO SE QUEDA EN PUROS TRAMITES, Y LA VERDAD QUISIERA TENER UN PATRIMONIO FIJO PARA MI HIJA, QUISIERA QUE ME AYUDARAN A CONSTRUIR UNA CASA Y QUE ME DIERAN LA OPORTUNIDAD DE IR LA PAGANDO, EN MI LOCALIDAD HAY MUCHA GENTE QUE QUISIERA TENER UN APOYO PARA PODER HACER UN PEQUEÑO PATRIMONIO POR FAVOR PUDIERAN DECIRNOS A DONDE RECURRIR GRACIAS POR MOLESTAR.

  9. ROSARIO ANGEL
    15 septiembre 2009 a las 3:42 PM

    GRACIAS POR RESPONDER

  10. ROSARIO ANGEL
    15 septiembre 2009 a las 3:45 PM

    SI PUDIERAN DECIRNOS COMO LOGRAR QUE NOS APOYEN SE LOS AGRADECERE MUCHO, QUE DIOS LOS CIUDE Y LES DE MAS VIDA PARA AYUDAR A QUIENES LO NECESITAN, GRACIAS

  11. 22 septiembre 2009 a las 12:36 PM

    Hola Rosario te envío el contacto de la oficina de Morelos para que te contactes directamente con ellos
    que tengas excelente semana hasta luego
    Av. Morelos Sur 127 Playa Zury
    Col. Chipitlan CP 62070 Cuernavaca Morelos
    Tel. 01 (777) 310-5860
    (52) 777 310 5860
    E-mail: morelos@habitatmexico.org

  12. LUIS CLARA CORTES
    27 septiembre 2009 a las 3:09 PM

    Hola buenas tardes mi nombre el luis Clara Cortes del Mpio. De Ayala, Morelos de 23 años soy campesino, espero se encuentren bien todos los que conforman este proyecto habitatmexico, me podrían dar información mas a fondo de estos proyectos no se si asi de les puede llamar, pero me cuentan que el gobierno te apoya para que hagas tu hogarcito o un mejoramiento me podrían dar mas información mas a fondo me gustaría ayudar, que son apoyos para personas de recursos muy bajos como por ejemplo yo soy de escasos recursos económicos soy campesino y la vez agricultor. Espero su respuesta por favor sean amables que tengan buen día.

    Otra pregunta hasta cuando se cierran las ventanillas asi para poder meter todos los requisitos y no quedarnos fuera muchas gracias.

  13. 29 septiembre 2009 a las 1:25 PM

    Toda la informacion referente puedes consultarla con el Afiliado Morelos

    Av. Morelos Sur 127 Playa Zury
    Col. Chipitlan CP 62070 Cuernavaca Morelos
    Tel. (52) 777 310 5860
    E-mail: morelos@habitatmexico.org

    Que tengas excelente día

  14. luis miguel aizpuru marchetti
    28 octubre 2009 a las 7:25 PM

    mi amplio reconocimiento a su organisacion, por la equidad social que udtedes representan ;
    la indiferencia social a ocacionado tal desfase social que quita sus mas basicos derechos a los pobladores los gobiernos de latino america por medio de los intereses mesquinos no dan apoyo real a las nesecidades que por istoria ya prebalecian en el pasado todo tipo de cresimiento hurbano se presta a intereses de los actores politicos en turno SALUDOS

  15. Juan Carlos
    13 enero 2010 a las 10:13 PM

    Hola, me gustaria saber cules son los requisitos par poder optener un credito para terminar los acabados de mi casa, estoy en Ecatepec de Morelos Estado de Mexico.

    SALUDOS

  16. CARLOS DURAN
    15 enero 2010 a las 6:59 PM

    BUENAS TARDES, SOY DEL ESTADO DE COLIMA, MI PREGUNTA ES COMO SE PUEDE AFILIAR UN ESTADO PARA TRABAJAR CON USTEDES, Y QUE TIPO DE APOYO SON: CREDITOS O SUBSIDIOS? GRACIAS
    PODRIAN DARME ALGUN CONTACTO CON QUIEN COMUNICARME MAS DIRECTAMENTE, GRACIAS. NOSOTROS TENEMOS UN PROGRAMA DE VIVIENDA QUE NO PODEMOS ECHAR A ANDAR POR FALTA DE RECURSOS. SALUDOS

  17. REDMUJ A.C manos y voces
    17 enero 2010 a las 7:42 PM

    Somos una Red de Mujeres de Guerrero-Morelos, que nos hemos unido a un trabajo colectivo a favor de las que menos tienen, y la que escribe esta mota ya vivio la experiencia en Morelos (tezoyuca) organizando un grupo de construcción de Habitat, y todo fue sensacional, ahora tienen un techo donde cobijarse gracias al apoyo y participación de ustedes y de las mismas familias, ahora que estamos organizadas muchisimas mujeres entretejidas en una red de trabajo por el bién social, deseamos contactarnos con ustedes para apoyar a las familias mas empobrecidas tanto de Guerrero como d eMorelos, les agradeceriamos nos respondieran…gracias.

  18. REDMUJ A.C manos y voces
    17 enero 2010 a las 7:46 PM

    perdon, se me borro de la mente escribir el nombre de nuestra presidenta de la Asociación : Profesora Angela Delgado Alvarez.
    tel.01 (733) 33 2 53 79
    cel. (733) 2 94 00 92
    Iguala Guerrero

  19. 18 enero 2010 a las 11:49 AM

    En la sección sobre HPH vienen los datos de los AFILIADOS en donde trabaja HPH México, ahi se encuentran los datos de contacto con la oficina más cercana a ustedes y ahi directamente recibiran información sobre lo que desean saber.
    Muchas gracias por interesarse en HPH México y les deseamos un excelente día

  20. 18 enero 2010 a las 11:51 AM

    Hola Carlo Duran, gracias por escribirnos.
    Para la información que solicitas te recomendamos escribirle a Arturo Hernández el podrá darte información sobre tus cuestionamientos.
    Muchas gracias y que tengas excelente día

    ahernandez@habitatmexico.org

  21. CARLOS DURAN
    3 febrero 2010 a las 1:23 PM

    En relacion a su respuesta de que me comunique con Arturo HErnandez al ahernandez@habitatmexico.org, me marca error su correo, es decir, no puede comunicarme con el via mail, tendran algun telefono donde encontrarlo, GRACIAS

  22. 5 febrero 2010 a las 11:40 AM

    Hola Carlos Duran
    Disculpa los incovenientes por lo del correo pero para contactar a Arturo Hernández es por medio de ese correo ( ahernandez@habitatmexico.org ) o de info@habitatmexico.org
    Espero que esta vez corramos con suerte y puedes contactarlo
    Que tengas excelente fin de semana

  23. 22 febrero 2010 a las 12:52 PM

    Hola Jorge Alberto, dirigite al correo morelos@habitatmexico.org la oficina local podrá responder a tus dudas.
    Saludos

  24. Adriana Pichardo
    13 mayo 2010 a las 5:22 PM

    Hola Habitat:
    Soy madre sola, vivo en Ciudad Lago, Neza, lugar donde recientemente se inundó , no poseo casa propia vivo en un pequeño cuarto con mi hijo adolescente y mi hija madre soltera además de mi nieta.Los apoyos del gobierno han sido muy pocos.
    ¿Cómo puedo obtener un crédito para vivienda?
    Mis ingresos son de la venta de alguna ropa, con ello mantengo a mi familia.

  25. 1 julio 2010 a las 12:29 PM

    Comunicate con la oficina que atiende la zona del Estado de México, ahí darán respuesta a todas tus dudas sobre el programa: valledemexico@habitatmexico.org
    Saludos

  26. XOCHITL DONAJI MIJANGOS RODRIGUEZ
    2 mayo 2011 a las 11:20 AM

    HOLA¡ ME INTERESARIA SABER COMO ES LO DE LOS CREDITOS PARA VIVIENDA YO SOY MADRE SOLTERA TENGO 2 HIJOS DE 11Y 7 AÑOS VIVIMOS EN CASA DE MI DR EN UN CUARTITO QUE ELLA NOS PRESTA PERO QUISIERA PODER ABRIRME PASO POR MI MISMA …POR EL MOMENTO ESTOY DESEMPLEADA PERO ACABO DE TERMINAR LA PREPA Y ESPERO ENCONTRAR UN EMPLEO DIGNO PARA PODER CUMPLIR CON MIS HIJOS Y MIS COMPROMISOS DE ANTE MANO MUCHAS GRACIAS

  27. 2 junio 2011 a las 9:29 AM

    Buen día Xochitl, por favor acercate a la oficina regional que atienda la zona donde vives, ahí te harán saber los requisitos y ver tu caso. El directorio de oficinas lo encontrarás en la sección HPH México, en siguiente link https://habitatmexico.wordpress.com/misio/ Esperamos poder apoyarte. Saludos!

  28. ESTEB@N07
    10 enero 2012 a las 12:11 PM

    Estoy en total acuerdo, de lo arriba descrito en cuanto a la problemática de vivienda en México, gran parte es responsabilidad del Estado al no crear vías menos burocráticas para ejercer el recurso que tienen los habitantes, y ejercerlos así de simple; al auxiliarse de Instituciones y estas de Dependencias Gubernamentales y estas a su vez auxiliadas de los grandes consorcios Inmobiliarios, quienes a su vez no solucionan el problema de la vivienda ( 4 millones de vivienda en unidades habitacionales abandonadas) solo ejercen el recurso para que el Estado canalice el recurso económico logrado por el trabajador, -si es que este esta sujeto a un régimen laboral institucional-, (fovissste, infonavit, etc,) si no esta sujeto a un este tipo de régimen las complicaciones financieras, administrativas y legales aun son mayores, esto aunado a las normatividades existentes en los planes de desarrollo urbano municipales, delegacionales y estatales quienes limitan el crecimiento de zonas factibles en los que se pueden desarrollar unidades de vivienda básica mínimas, que si pueden resolver el problema de hacinamiento en que viven las personas, la pregunta es si se cuenta con el proyecto, se cuenta con la necesidad de la gente (no organizaciones sociales, que pretenden lucrar con la necesidad de la gente para obtener un voto en una elección cualquiera, llamesmole antorcha campesina u otra similar) y que los pocos recursos que se le puedan otorgar, se diluyen en este mal manejo del estado, la pregunta es como obtener un crédito o subsidio para construir un proyecto de seis unidades de vivienda básica (36.00 m2) ya elaborado con un anteproyecto con planos, avalado por los mismos ciudadanos mismos que desean llevarlo a cabo pero, ante los burocratismos gubernamentales se desean utilizar vías alternas para llevarlo a cabo.

    Se agradecería, todo tipo de apoyo, asesoría técnica, administrativa, jurídica y legal. Apoyo financiero a través de créditos o subsidios económicos o materiales. Un agradecimiento por existir -aun sin que exista apoyo- a Habitat para la humanidad.

  29. María Guadalupe Montiel Franco
    11 febrero 2012 a las 8:07 PM

    Ola yo sólo quiero saber como puedo tener un crédito para vivienda. Y a donde puedo acudir espero me contesten ya que me urge porque vivo en un cuarto de 2por 3 y somos cinco

  30. norma patricia ochoa arellano
    16 octubre 2012 a las 12:59 PM

    Hola buenas tardes soy madre de 3 hijos 2 ya estan casados y no tienen en donde vivir mi hijo e 21 años vive en domicilio de mi madre en donde tambien yo vivo mi hija de 20 años vive en casa de su suegra mi deseo es poder ayudaros a que tengan en donde vivir ya son padres de familia yo soy madre soltera y trabaje durante 8 años y tengo un ahorro en el infonavit pero no puedo disponer de ello sin que este trabajando y cotizando seguro social tengo 43 años y cuido a mi madre viuda y de la tercera edad 83 años quiero saber de que manera puedo apoyarme en ustedes tanto para que me ayuden como para ayudar vivo en zona rural (ejido alpujarras municipio de cacahoatan en el estado de chiapas) como yo hay personas muy necesitadas.El apoyo de gobierno no siempre es parejo, yo quiero trabajar y que mejor manera que ayudarnos que tengan buen dia y dios los bendiga por lo bueno de sus actos

  31. 14 enero 2013 a las 10:31 AM

    Buenos días Norma,
    Puedes ponerte en contacto con la oficina al correo electrónico chiapas@habitatmexico.org donde te darán la información de como poder entrar al programa. Saludos

  1. 21 mayo 2009 a las 3:39 PM

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